El miedo desvela a San Francisco

 

 

 
El núcleo histórico ofrece un jueves de sustos y pánico con su espectáculo nocturno 'Cuentos para no dormir', no apto para niños
El miedo desvela a San Francisco
Presentación del evento (Foto TA)
 
  

San Francisco se convierte este jueves en el templo del terror de la mano del espectáculo Cuentos para no dormir. Si el tiempo lo permite, la plaza del núcleo histórico se transformará radicalmente con la caída de la noche para dar cobijo a nuestras peores pesadillas. Una performance terrorífica cuyo título lo dice todo y que llega de la mano de Teatro Estudio, el taller de juglares de Agüimes y la asociación vecinal Roque Azucarero con la colaboración de Gestel y la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Telde.

 

El evento nocturno (arranca a las 20.30 horas) está orientado hacia los tradicionales cuentos de terror, pero su impacto es tal que la propia organización aconseja que no asistan niños. En principio, se dispondrán cinco puertas a como de roperos de ropa que cercarán la explanada anexa a la iglesia con diez actores que encarnarán a personas desveladas por el miedo. Cuatro narradores introducirán al público en una serie de leyendas y harán de hilo conductor de esta peculiar performance. Todo ello aderezado con efectos sonoros y con la proyección de vídeos e imágenes en las paredes. Sólo con imaginarlo se siente mucho pánico.

En total serán ocho cuentos, la mitad son de creación propia y los restantes traen la firma del autóctono Francisco Tarajano, el también escritor local Carlos Jiménez y Jean Potoskwi y René Albert Guy de Maupassant.

El espectáculo bebe de la tradición oral y también de leyendas literarias de novelas y libros. “Será una incursión en las emociones personales del público y quedará aderezado por audiovisuales, música y efectos”, apuntaron hoy en la presentación del evento tanto la concejala de Cultura, Marta Hernández, como Sergio Placeres, del taller de juglares de Agüimes, y el narrador Pancho Bordón.

La propuesta huye del concepto del miedo de Halloween y tiene un toque más autóctono, al objeto de que cada uno indague en sus propios medios. De hecho, Placeres explicó que no existe mayor miedo que el miedo propio, “el descontrol que lleva a cuestionar la razón y a dibujar un territorio oscuro”. Se despertarán fantasmas y el público estará bastante implicado emocionalmente, indagando en el imaginario personal de cada uno en busca de sus temores. Si es usted valiente y se ríe de la saga de Pesadilla en Elm Street, este es su sitio.

No hay más que ver la sinopsis del evento: "Cae la noche y los juglares armados en la narración, en un ritual pactado con las palabras, nos adentrarán en un mundo donde no habrá más eco que sus voces, más obsesiones que la imaginación, aflorando esos seres extraños, entre lo humano, lo animal y la bestia. Aquello que nos aterra en los sueños, en la fantasía, en la rutina diaria, la mítica que nos espanta... El 27 de octubre en las empedradas calles de San Francisco ocurrirá el final o quizás ¿tu final?"

La actividad contribuirá también a dar un paso más en el proceso de recuperación del barrio de San Francisco como enclave cultural. El show tiene una duración de entre 60 y 70 minutos, gritos y sustos incluidos. De momento, el único miedo que se pudo palpar hoy es el de los organizadores mirando al cielo.

FUENTE TELDEACTUALIDAD